protección solar facial preguntas frecuentes

protección solar facial preguntas frecuentes

¿Por qué usar protección solar facial?

Si tuvieséis que elegir un solo producto para vuestra rutina facial ese tendría que ser sin duda el protector solar. Es el producto más importante de la rutina skincare de día porque es el que va a prevenir el envejecimiento.

¿Por qué es tan importante? Bueno, para empezar, el sol puede causar quemaduras dolorosas y enrojecimiento, y a largo plazo, puede provocar arrugas prematuras y manchas oscuras. Pero eso no es todo. La exposición excesiva al sol también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, ¡y eso es algo que definitivamente queremos evitar!

Pero aquí está el truco: no todos los protectores solares son iguales. Y vamos a contarte absolutamente todo sobre protección solar facial para que puedas elegir el protector que mejor se adapta a ti.

¿Qué factor de protección solar (FPS) debo utilizar?

Lo primero que tenemos que saber es qué significa FPS 50+ o FPS 30. Hay quién piensa que este valor significa que vamos a estar protegidos durante 30 o 50 minutos pero en realidad este valor es un multiplicador.

¿Esto qué significa? Que si tardases 10 minutos en quemarte a las 12:00 del mediodía, con una crema con FPS 50+ aplicada correctamente, tardarías 500 minutos en quemarte. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta:

¿Cuántas veces al día se tiene que poner protector solar?

Teniendo en cuenta el punto anterior, podríamos pensar que es suficiente con aplicar la crema solar facial una vez al día si elegimos una loción con SPF 50+. En realidad esto no es así. Tenemos que tener en cuenta que muchas veces no echamos la cantidad de crema adecuada, que rozamos nuestra piel con las manos o la ropa y que el sudor también puede afectar la duración del protector en nuestra piel.

Por estos motivos lo más recomendable es usar siempre protección FPS 50+ para asegurar que estemos el mayor tiempo protegidos. Igualmente, es conveniente reaplicar la crema solar cada 2-3 horas sobre todo si estás en el exterior. Si además estás realizando alguna actividad física o te vas a dar un chapuzón, tendrías que aplicarla más a menudo.

¿Debo usar protector solar si no salgo de casa?

Es muy común pensar que dentro de casa no estamos expuestos a la radiación solar pero nada más lejos de la realidad. Aún puedes estar expuesto a los rayos UV incluso dentro de tu hogar.

  1. Exposición a través de ventanas: Aunque estés dentro de casa, la luz solar puede penetrar a través de las ventanas, especialmente si estás cerca de ellas. Si pasas mucho tiempo cerca de ventanas sin protección, puedes estar expuesto a los rayos UV y sufrir daños en la piel con el tiempo.

  2. Radiación UV indirecta: Incluso cuando estás en interiores, la radiación UV puede reflejarse en superficies como paredes, pisos y muebles, lo que significa que tu piel puede estar expuesta indirectamente.

  3. Fuentes de luz artificiales: Algunas fuentes de luz artificiales, como las luces fluorescentes y las bombillas de halógeno, emiten una pequeña cantidad de radiación UV. Si trabajas cerca de estas fuentes de luz durante largos períodos, puede ser beneficioso proteger tu piel.

Pero además tenemos que tener en cuenta otro factor, y es que tanto si trabajamos dentro de casa como en una oficina, la luz azul emitida por la pantalla del ordenador así como por otros aparatos electrónicos también es dañina para nuestra piel. La exposición prolongada a la luz azul de las pantallas puede contribuir al envejecimiento prematuro de la piel, al aumento de la pigmentación y a la degradación del colágeno.

Sin embargo, ten en cuenta que no todos los protectores solares protegen específicamente contra la luz azul. Si estás preocupado por la exposición a la luz azul (HEVL), busca productos que ofrezcan protección contra ella o considera usar una crema hidratante o maquillaje que contenga ingredientes que ayuden a bloquearla o a reducir sus efectos sobre la piel.

¿Cómo elegir el mejor protector solar?

Cuando se trata de proteger tu piel del sol, la elección del protector solar adecuado es clave. Y una de las decisiones más importantes que debes tomar es si optar por un protector solar con filtro químico o mineral. ¿Qué significa esto? Déjame explicártelo de manera sencilla.

¿Protector solar mineral o físico?

Filtros solares químicos y filtros solares minerales diferencias

Filtro químico: Estos protectores solares contienen ingredientes como avobenzona, octinoxato y octisalato, que funcionan absorbiendo los rayos UV y convirtiéndolos en calor, que luego se libera de la piel. Son conocidos por ser livianos, fáciles de aplicar y no dejar residuos blancos en la piel. Son ideales para el uso diario y bajo el maquillaje.

Filtro mineral: También conocidos como protectores solares físicos, estos contienen óxido de zinc y dióxido de titanio, que actúan creando una barrera física en la superficie de la piel para reflejar y dispersar los rayos UV. Son excelentes para pieles sensibles o propensas a alergias, ya que tienden a ser más suaves y menos irritantes. Además, son más resistentes al agua y duran más tiempo en la piel.

Filtro organomineral: Combinan características de los filtros minerales y químicos por lo que pueden ofrecer una protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB, así como proporcionar beneficios adicionales como la estabilidad, la textura y la estética mejoradas en comparación con los filtros solares puramente minerales.

Además, pueden ser una opción adecuada para personas con piel sensible que pueden experimentar irritación con algunos filtros químicos puros.

Filtros biológicos: Son ingredientes naturales que tienen propiedades de protección contra los rayos UV. Estos ingredientes pueden incluir extractos de plantas, antioxidantes y otros compuestos naturales que se han demostrado tener cierta capacidad para absorber o dispersar la radiación UV y ayudar a proteger la piel del daño solar.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que los filtros biológicos por sí solos pueden no proporcionar una protección solar completa y efectiva. A menudo se utilizan en combinación con filtros minerales o químicos en productos de protección solar para mejorar su eficacia.

Elige el mejor protector solar para tu piel

  1. Factor de protección solar (FPS): Busca un protector solar con un FPS de al menos 30, aunque siempre es recomendable como hemos explicado antes elegir un FPS 50+.

  2. Protección de amplio espectro: Asegúrate de que el protector solar ofrezca protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB.

  3. Tipo de piel. Si tienes la piel sensible deberías elegir un filtro mineral, ya que tienden a ser más suaves y menos irritantes que los filtros químicos. Además pueden ser una buena opción para personas con piel seca o propensa al acné, ya que tienden a ser más hidratantes y menos propensos a obstruir los poros que los filtros químicos.

  4. Textura y aplicación. Los filtros químicos son más recomendables si practicas deportes o actividades al aire libre que te hacen sudar mucho, ya que tienden a ser más resistentes al agua y al sudor que los filtros físicos. Además suelen ser más fáciles de aplicar y se absorben rápidamente en la piel, lo que los hace ideales para el uso diario y bajo el maquillaje

La mejor opción para tener las ventajas de ambos tipos de protectores son los filtros solares organominerales que representan una opción de protección solar versátil que combina lo mejor de ambos mundos: la protección física y la absorción selectiva de los rayos UV, ofreciendo una protección completa y equilibrada para la piel.

Al combinar ingredientes orgánicos y minerales, los filtros solares organominerales pueden ofrecer una protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB, así como proporcionar beneficios adicionales como la estabilidad, la textura y la apariencia mejoradas en comparación con los filtros solares puramente minerales. Además, pueden ser una opción adecuada para personas con piel sensible que pueden experimentar irritación con algunos filtros químicos puros.

¿Cómo aplicar el protector solar de forma adecuada?

Prepara la piel: Antes de aplicar el protector solar, asegúrate de que tu piel esté limpia y seca. Recuerda que este es el paso final de tu rutina diaria de skincare.

truco v cuadrado

Aplicar una cantidad adecuada: Para ello vamos a utilizar el truco de la V o de los 2 dedos. Se trata de extender 2 líneas de crema en 2 dedos de la mano. Esto suele ser suficiente para cubrir toda tu cara y cuello. Si tienes la piel seca o necesitas más cobertura, puedes aplicar un poco más.

Distribuir uniformemente: Usando los dedos o una brocha para base (Si utilizas una brocha tendrás que poner un poco mas de cantidad de crema), distribuye el protector solar uniformemente sobre tu piel. Comienza desde el centro de tu cara y trabaja hacia afuera, asegurándote de cubrir todas las áreas expuestas, incluyendo la frente, las mejillas, la nariz, el mentón y el cuello. No olvides las orejas y el contorno de los ojos.

Masajear suavemente: Una vez que hayas aplicado el protector solar, masajea suavemente tu piel para asegurarte de que se absorba completamente. Presta especial atención a las áreas donde la piel tiende a ser más delgada, como alrededor de los ojos y los labios.

Reaplicar según sea necesario: Es importante volver a aplicar el protector solar cada dos horas, o más frecuentemente si estás sudando o nadando. Si estás usando maquillaje, considera usar un polvo facial con SPF o un protector en spray para retocar tu protección solar durante el día.